Descubre con Asfar Maroc rincones y villas con mucho encanto cercanas a la ciudad costera de Tánger, en el norte de Marruecos.
Asilah
Asilah es una pequeña y bonita ciudad en la costa atlántica del norte de Marruecos, a escasos 45 minutos al oeste de Tánger. Es fácil dejarse seducir por su medina de caminos empedrados, llena de tiendas con todo tipo artesanía (calzado, plata, decoración,…) y casas en las que sus paredes encaladas contrastan con el azul y verde de sus ventanas y puertas. Asilah es bien conocida también por ser cuna de artistas, que venden su pinturas llenas de color en la misma medina (ciudad antigua). Es un lugar perfecto para comer buen pescado fresco a buen precio y relajarse en algunas de las playas de fina arena blanca de sus cercanías.
Chefchaouen se encuentra en el noroeste de Marruecos y muy cerca de la cordillera del Rif. Conocida como «La Ciudad Azul» debido al encalado de ese color en todas las paredes de su medina (ciudad antigua), asentada hacia lo alto en la montaña hasta llegar a los manantiales de Ras al-Ma. El lugar perfecto si se desea disfrutar de la naturaleza, el aire puro y la tranquilidad.
Chefchaouen
Moulay Bousselham
Moulay Bousselham, a medio camino entre Tánger y Rabat, es un bonito pueblo pesquero se encuentra encaramado en una duna bañada por el océano Atlántico y la laguna de Merja Zerga. Un lugar tranquilo en el que poder dar un paseo en barca, comer pescado y disfrutar de las maravillosas vistas que ofrece de todo lo que la rodea. Si se opta por ir hacia Moulay Bousselham por la carretera nacional en lugar de la autopista, se pueden encontrar, a la salida de la cercana ciudad de Larache, varios puestos en los que se puede adquirir artesanía hecha con barro (platos, fuentes, cuencos, tajines,…) a un precio más económico que en los zocos o mercados.
A pocos kilómetros del centro de Tánger se puede disfrutar de unas vistas maravillosas desde el cabo Espartel, lugar donde confluyen el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. A poco distancia del cabo se encuentran las grutas de Hércules, cuyas entradas miran al océano Atlántico y son inundadas con las mareas altas. Aún a día de hoy hay diversas hipótesis sobre su origen.
Cabo Espartel



